Un desierto más dulce

Para que las mujeres saharauis, además de los estudios que ya tienen, adquieran experiencia profesional, para que tengan algo más que la ayuda internacional, para que sean autosuficienes, en la asocición de Madrid, bajo la supervisión de la Secretaría para el Estado de los Asuntos sociales y la promocion de la Mujer saharaui, con el dinero obtenido de la venta del calendario de Marisa Martil y Carmen Giner, se está participando en distintos proyectos de creación de empleo a la mujer saharaui en los campamentos, con necesidades y carga social. El primer proyecto ha sido una pasteleria en la daira Gleibat el Fula, barrio 2. Hemos montado la primera pastelería saharaui. Son unos pasteles riquísimos, todos los que vayáis a Dajla y estéis interesados, preguntad por Maima Mahamud o Nana Breika.

La mujer saharaui

La mujer saharaui se prepara para vivir en paz, pero como mujer, aún le quedan muchas conquistas por consolidar y otras por conseguir.

Con los inicios de la revolución, la mujer saharaui tuvo que cumplir con éxito las tareas que le fueron encomendadas en aquellas difíciles condiciones. Se le exigió, por ejemplo, encargarse de la educación de los niños, de la organización de las posiciones de retaguardia -absolutamente desprotegidas en aquel entonces-, de la administración, etc. A pesar de no contar con ninguna experiencia en esos ámbitos, supo llevarlas a cabo con éxito.

Como mujer saharaui veo con recelo nuestro futuro, porque esta paz tan anhelada puede que también sea la causa de que veamos desmoronarse tantas conquistas de los tiempos de la revolución. La historia ha demostrado que en los tiempos de lucha las mujeres siempre han ocupado un lugar al lado de los hombres, pero cuando llega el final, los hombres ocupan los puestos más importantes en todos los ámbitos y las mujeres quedan marginadas total o parcialmente, a veces sin sus derechos más elementales. Sigue leyendo